Un mundo de refranes: Sabiduría universal en las palabras

Refranario

Los refranes son la esencia de la sabiduría popular, transmitida a lo largo de los tiempos, de generación en generación. Podría decirse que dejan encerrada una verdad universal en las palabras. Una verdad que nos hace entender un hecho o nos recomienda cómo actuar.

Lo curioso es descubrir que hay refranes que vienen a decirnos la misma gran verdad en una lengua u otra. Como si hubiese problemas universales a los que aplicamos verdades universales. Y estos se van transmitiendo desde tiempos inmemoriales hasta llegar a nosotros.

Algunos refranes muy comunes podemos encontrarlos exactamente igual en otras lenguas. Curiosamente es lo que ocurre con el antiquísimo refrán “todos los caminos llevan a Roma”, que existe tal cual en inglés, “all roads lead to Rome”; y en alemán, “alle Wege führen nach Rom”.

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Otros refranes tienen un significado parecido, inciden sobre la misma idea cambiando algún pequeño detalle, como sucede en el refrán “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, del que podemos encontrar una versión en inglés protagonizada por un leopardo: “a leopard can’t change its spots”.

Los refranes y sus equivalencias y variantes en otros idiomas fue uno de los temas que tratamos en La Noche en Vela (RNE), y algunos de los oyentes nos compartieron sus preferidos. Entre las propuestas apareció el famoso “Mañana será otro día”, en inglés “tomorrow is another day”, aunque en español solemos añadirle una coletilla, completándolo así: “mañana será otro día y el tuerto verá los espárragos”.

Nos preguntamos  por el origen de esta coletilla, que despertó gran interés en el programa, y nos pusimos a investigar. La investigación nos llevó hasta Camilo José Cela. En 1981, Cela contaba en el diario ABC que estas fueron las últimas palabras de su sobrino, y que ya el clérigo José María Sbarbi en su diccionario de refranes, indica que esta frase se usa como excusa para no hacer algo, dejándolo para otro día. También nos remite al folclorista Francisco Rodríguez Marín que en sus Cantos Populares Españoles recogió la expresión cuyo origen alude a un tuerto que salió de noche a recoger espárragos, y entre su dificultad visual, lo complicado de la tarea y la falta de luz, decidió parar diciendo eso de “mañana será otro día”.

Puedes conocer más sobre los refranes y sus equivalentes en inglés escuchando el podcast de La Noche en Vela (RNE). También puedes compartir con nosotros cuáles son tus refranes preferidos en otros idiomas.

Fuente: ABC
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2 ideas sobre “Un mundo de refranes: Sabiduría universal en las palabras

  1. No sé yo si el duende del habla popular ha venido jugando y terminando por unir los dos dichos, pero tengo para mí que “mañana será otro día” y “amanecerá Dios y verá un tuerto los espárragos” eran en origen dos expresiones distintas.

    De hecho, la primera era ya tan popular en el Siglo de Oro que tuvo don Calderón de la Barca la tentación de titular así una de sus comedias sin mejor escusa argumental que los versos que cerraban acto.

    Sin embargo, casi por las mismas fechas en el Quijote aparece varias veces la expresión “amanecerá Dios, y medraremos” (medrar=cambiará nuestra suerte a mejor), que con variantes se mantiene incluso hasta Larra que afirma que “mañana amanecerá Dios, y con su dedo omnipotente nos señalará el rastro de los malvados” (El Doncel de D. Enrique el Doliente).

    La variante más jocosa, claro, es la del ciego/tuerto/tuerta que verá al alba los espárragos/berros, que es la que da Correas (ciego-espárragos). Hay que advertir que el tuerto no es necesariamente al que le falta un ojo, sino que hasta bien entrado el siglo XVIII los tuertos eran los bisojos, o sea: los bizcos, porque se usaba “tuerto” como participio “fuerte” de torcer, es decir: torcido, y por tanto eran tuertos los “de mirar torcido”.

    El refrán vendría a cuento cuando oscurece la luz diurna y las mentes van cansadas y se espera que cuando Dios diga de amanecer se verán las cosas más claras, hasta un ciego vería los espárragos, que son frutos difíciles de hallar. Que por cierto, ya que se menciona en el programa, lo daba Néstor Luján como refrán de buscador de trigueros salvajes y no de espárragos blancos de cultivo que diera con ellos fácilmente el más topo, tuerto o ciego.

    De todas formas, no hay que menospreciar una referencia al cuidado que hay que tener cuando amanezca, porque si un tuerto-bizco te ve los espárragos igual te los echa a perder, que es el poder que el saber popular atribuye a los que miran atravesado.

    Y por otro lado, el “mañana será otro día” significaría, según la RAE, “frase con que se explica la variedad del tiempo, el mundo y la voluntad humana, que solo con su dilación o mudanza se muda, se varía y quiere lo que no quería o rehusa lo que deseaba” (Diccionario, 1732).

    • Elena Álvarez dice:

      Espectacular rastreo literario del refrán “Mañana será otro día” y sus múltiples variantes. No conocía el del tuerto y los espárragos. Muchas gracias, Miguel. ¡El tema merece un post propio! 🙂

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