¿Qué tienen que ver los habitantes de Flandes con las aves rosadas?

Grupo de flamencos

En español, la palabra flamenco tiene varias acepciones. Nos vamos a referir aquí a cuatro en concreto:

  1. Habitante de Flandes.
  2. Ave de pico, cuello y patas muy largos, plumaje blanco en cuello, pecho y abdomen, y rojo intenso en cabeza.
  3.  coloq. Chulo, insolente.
  4. Se dice de ciertas manifestaciones socioculturales asociadas generalmente al pueblo gitano, con especial arraigo en Andalucía.

Resulta curioso comprobar que la misma palabra haga referencia a realidades aparentemente tan dispares, pero vamos a comprobar cómo la palabra “flamenco” fue extendiendo su significado.

Louis Jean Calvet, en su libro Historias de palabras (Madrid, Gredos, 1996) arroja luz sobre este misterio. El origen de esta palabra es el holandés “flaming” cuyo significado es “llameante”. Los habitantes de los Países Bajos que estaban bajo el dominio español se autodenominaban de esta manera. Para los españoles que allí vivían resultaba llamativo el color de piel rosáceo de los autóctonos, con lo que empezaron a llamar “flamenco” al animal, del mismo color, por semejanza con los habitantes de los Países Bajos. De hecho, este significado permanece en la quinta acepción del DRAE, que se refiere a mujeres de piel coloreada, bien formadas y buen cutis.

Más tarde, atendemos a un nuevo deslizamiento del significado. Esta denominación de mujeres aparentemente hermosas, acaba denominando a personas provocativas, con un comportamiento desvergonzado, con desparpajo y cierta insolencia.

Esta idea de desparpajo y desvergüenza es la que se solía tener del pueblo gitano, con lo que, por último, terminará por denominar al estilo musical nacido en Andalucía y que se extenderá después a toda la cultura relacionada con este género.

Fuente imagenPedro Szekely

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