¿Por qué le buscamos tres pies al gato en lugar de cinco?

 

¿Tres o cinco pies?

Seguramente hayas oído alguna vez la expresión «No le busques tres pies al gato» para indicar que no debe uno complicar lo sencillo o intentar probar lo imposible. Pero  ¿no sería más sencillo buscarle cinco pies a un animal que tiene cuatro?

Parece ser que, en origen, ese era el dicho: «Buscarle cinco pies al gato» y así aparece recogido en el Vocabulario de refranes y frases proverbiales de Gonzalo Correas, publicado en 1627.

¿De dónde viene, entonces, la versión de los tres pies? Fue Miguel de Cervantes el que reinventa el refrán en su obra El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha haciendo decir a don Quijote «no ande buscando tres pies al gato». Es muy probable que Cervantes conociera el refrán original, pero decidió dar esa vuelta de tuerca al dicho.

No sabemos a ciencia cierta el porqué de esa elección. Puede tratarse, simplemente, de una de las locuras de don Quijote, una nota de humor puesta en su boca. Además, puede que Cervantes decidiera hacer una broma lingüística y que aprovechara el doble significado de la palabra pie: como extremidad de los animales y como sílaba (pie métrico) Por tanto, la palabra «gato», que consta de dos sílabas, dos pies métricos, nunca podría tener tres pies.

No es frecuente que un dicho repetido a lo largo del tiempo cambie por el ingenio de un escritor, pero quizá el gran éxito de la novela de Cervantes hizo que la gente comenzara a repetir la broma de los tres pies llegando a eliminar el refrán original.

Para terminar y como curiosidad: los franceses no le buscan cinco pies al gato, ¡sino al carnero!

Chercher cinq pieds en un mouton / Buscar cinco pies al carnero

 

 

16 ideas sobre “¿Por qué le buscamos tres pies al gato en lugar de cinco?

  1. Miguel dice:

    Por aquí, en la Argentina, aún seguimos diciendo «buscarle la quinta pata al gato».

    Saludos

  2. Pasaba por aquí dice:

    Posiblemente por que si nos referimos a patas podamos contar con que son cuatro, pero si diferenciamos entre pies y patas los animales tienen dos de cada, las manos son las de delante y los pies los de detrás.

  3. Gorka dice:

    Y siguiendo con «cosas de gatos», en España (y no sé si en más lugares también) los mininos tienen 7 vidas, mientras que los anglosajones suben hasta 9.

  4. Greg Hunt dice:

    Cervantes ha tenido una influencia sobre el castellano parecida a la que ha tenido Shakespeare sobre el inglés. De hecho, una frase en ingles con un sentido parecido, «to go on a wild goose chase» (algo así como «ir a cazar gansos salvajes») es de Romeo y Julieta.

  5. Don Cástulo dice:

    El gato era un monedero con una especie de dos patas, cuando se rebuscaba en el para ver si había algo más, era cuando se utilizaba la expresión.
    Cervantes dixit.

  6. Herakles dice:

    Interesante. Gracias. Solo puntualizar un par de cosas:

    1) No creo que funcione la explicación de que era una broma lingüística, porque «gato» tiene un solo pie, formado de una sílaba fuerte y otra débil, y no dos.

    2) Aunque sea secundario, con respecto al dicho francés, sería la oveja en sentido genérico. El carnero es «le bélier», frente a la oveja específicamente femenina, que sería «la brebis».

  7. Gloria Gil dice:

    Muchas gracias a Don Cástulo y a Herakles por la información.

    Efectivamente, Herakles, los pies se componen de semipiés, pero tampoco me atrevería a rechazar de plano esta posibilidad, ya que resulta curioso el uso de «pie» y no de «pata». Dejamos ahí abierto el debate.

    En cuanto a la traducción de «mouton», es cierto que «carnero» tiene estas dos acepciones (el «bélier» como oveja macho, y el «mouton» en un sentido más general) pero hemos optado por la más generalizada en otros textos. También en el diccionario Larousse, «carnero» es la primera traducción de «mouton», aunque, ciertamente, quizá debiera ser la de oveja o ganado lanar, en general.

  8. Javi dice:

    Siempre he pensado que el dicho correcto es «No le busques el traspies al gato» debido a que, como todos sabemos, el gato es un animal que se caracteriza por su agilidad con lo que sería difícil verle tropezar.

  9. Pointer dice:

    La influencia que ejerció Shakespeare sobre el inglés (una lengua que se normalizó, en el sentido de buscar una norma, de forma tardía, hacia el siglo XIV, el castellano ya lo estaba en esa época, hay que recordar que en Inglaterra hasta casi 1400 la lengua de la corte es el francés) es muy superior a la que Cervantes ejerció en el castellano. Pero sí, ambos ejercieron una influencia muy superior a lo corriente.

    Una incoherencia más extendida (originalmente difundida por los propios) es el término totalmente incorrecto e inadecuado de «anglosajones» para referirse a las sociedades anglófonas. Con estar documentadas gentes sajonas en la Britania post-romana (y a pesar de como digo, los propios ingleses abusan del término), Inglaterra es básicamente ánglica, no tiene prácticamente nada de sajona, ni cultural ni lingüísticamente, la influencia de los escandinavos (por ejemplo topónimos típicamente escandinavos, como los terminados en -by los hay a punta de pala en Inglaterra, de origen sajón nulos, quitando los recurrentes Sussex y Wessex, que lingüísticamente son anglos, si fuesen propiamente sajones serían *Suasach y *Weasach) o hasta de los romanos (-chester, -cester < CASTRUM) es muy superior. La historia de los "anglosajones" proviene del siglo XVIII, espuria como tantas, cuando una dinastía sajona (la actual, por cierto, que durante la I GM cambió el nombre a Windsor) ocupó el trono del Reino Unido, de ahí que se inventaran la parida. Como si en España se dijese que somos francos-visigodos (triple parida).

    Finalmente, por ir a la cuestión xD, convendría poner en contexto la frase en cuestión: "buscando tres pies al gato, y no tiene sino cuatro, que son cinco con el rabo".

  10. Juan dice:

    Yo tenia entendido que la expresion era «Buscar el TRASPIES al gato». Y tiene logica porque ¿Habeis visto tropezar un gato alguna vez?

  11. Pues te agradezco la explicación. Es una de esas cosas por las que sientes curiosidad pero que al final nunca buscas.
    Muy interesante

  12. ROGER Jean-Claude dice:

    «Chercher cinq pieds en un mouton esta mal.Primero porque no es una expresion usada en Francia. Segundo porque en francés el «mouton» no tiene «pieds» sino «pattes». Tercero porque «en un» no es francés, seria» chercher cinq pattes à un mouton». Cuarto: no existe tal dicho en francés. Lo que existe es «un mouton à cinq pattes», es decir un ser o una cosa muy raros, inéditos, nunca vistos, etc…

  13. Gloria Gil dice:

    Gracias por tu aportación. La expresión «Chercher cinq pieds au mouton» viene documentada en el «Tesoro de las dos lenguas española y francesa» de Cesar Oudin, de 1675. También el diccionario de Émile Littré nos da esta expresión en la entrada «mouton». Es posible que sea una expresión actualmente en desuso.

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