¡No te fíes de tu cerebro!

El otro día estaba leyendo una noticia en el periódico digital la información, una noticia sobre el abuso del photoshop en la publicidad de moda en la que «Dove» acusaba especialmente a «Victoria’s Secret».

Como imagen de la campaña usaban la siguiente imagen:

Uno ve la imagen y la ve rara, muy rara, hasta provoca un rechazo inicial. Pero te fijas y te das cuenta de que lo que se ha hecho es invertir los ojos e invertir la boca.

No sé muy bien por qué, se me ocurrió darle la vuelta a la pantalla y ver cómo se vería la imagen dada la vuelta, así que le di la vuelta y vi esto:

Supongo que os habréis quedado de piedra. La imagen está invertida, pero los ojos y la boca están tan invertidos como la nariz, ¿no? En realidad no os habréis quedado de piedra porque casi todos habréis pensado que os he hecho trampas, que soy un tío hábil con el photoshop y he vuelto a poner los ojos y la boca en la posición correcta.

Pues no, no soy capaz de hacer ese cambio, para estar seguros, podéis girar físicamente la pantalla o bajar la imagen a vuestro ordenador y hacer vosotros mismos el giro.

¿Convencidos? Es duro reconocer que nuestro cerebro nos engaña, o como un buen padre trata de que veamos el mundo lo más bonito posible. Sin embargo es bueno darse cuenta de que no siempre lo que ve nuestro cerebro es lo que existe en realidad y escuchemos un poquito más a los demás.

Si aún seguís con ganas de conocer más modos de engañar a vuestro cerebro, podéis seguir con estas ilusiones semánticas

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.