Morfología, semántica, churras y merinas

La morfología y la semántica se ocupan de asuntos muy distintos, pero al estudiar la estructura de las palabras es fácil acabar mezclándolas para justificar un determinado análisis morfológico.

Es necesario separarlas y tener en cuenta que la morfología se encarga de las normas para construir palabras y la semántica de las reglas sobre el significado.

Tenemos que distinguir las palabras que están mal formadas morfológicamente de las que están bien formadas morfológicamente pero que no existen o no tienen sentido en la lengua. Una palabra puede estar bien formada morfológicamente pero no tener un significado asociado, y que por lo tanto que no se utilice, pero no por ello deja de estar bien construida.

Nada impide que en cualquier momento se le pueda asignar un significado y que pase a ser una palabra más. Los criterios por los que a unas palabras se les asigna un significado y a otras no son difíciles de predecir. De hecho las palabras pueden perder el significado a lo largo de los años…

En ocasiones se dice que la palabra imbello (como contrario de bello) no existe porque ya tenemos feo. Sin embargo, la existencia de barbilampiño no impide la existencia de imberbe. En cualquier caso, a pesar de no tener un significado asociado, imbello es una palabra morfológicamente tan bien formada como lo es imberbe. Son las reglas morfológicas y no las semánticas las hacen que la palabra esté bien construida.

Decir que desdormir es agramatical porque el acto de deshacer el sueño no tiene sentido es como decir que la oración Los seres humanos ponen huevos es agramatical. Una cosa es la manera en que las frases y oraciones están construidas. Otra muy distinta es lo que las palabras y las oraciones significan y si existe una correspondencia entre lo expresado por las palabras y el mundo real. Semánticamente, en nuestro mundo no tiene sentido un verbo para deshacer el acto de dormir porque dormir es una acción irreversible, y tampoco tiene sentido que los humanos pongan huevos.

De lo que se ocupa la gramática es de marcar las reglas para construir palabras y frases correctas desde el punto de vista del sistema de la lengua, no del sistema del mundo. En nuestro sistema del mundo no tiene sentido que los humanos pongan huevos, pero todos entendemos que la extrañeza que produce esa frase se debe a la incongruencia de la frase respecto al mundo que conocemos, no a motivos lingüísticos. De hecho, podríamos imaginar contextos en los que esa frase tuviera sentido (una novela de ciencia-ficción, una película de los Monty Python). Si Los humanos ponen huevos es gramatical, ¿por qué un verbo como desdormir (que morfológicamente está bien construido) va a ser agramatical?

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