La tilde y el acento

Tilde y acento

Leía el interesante post del blog Horrografías ¿De dónde salió aquello de “n, s o vocal”? (que os recomiendo) y me volvían a la mente algunas reflexiones sobre el sistema de acentuación, o más específicamente de tildación del español.

Creo que el sistema de poner tildes en español tiene un origen lógico y sensato, pero la buena voluntad y el interés por sacarle más rendimiento lo han complicado innecesariamente, haciéndole perder la lógica.

Las reglas generales son bastante sensatas y, hasta el sistema de tildación de palabras graves y esdrújulas, casi todo tiene sentido. No termino de entender que la regla no se aplique a todas las palabras terminadas en ‘s’ sino solo a las que acaban en vocal+’s’ (por ejemplo, carnets o carcajs no se acentúan aunque sean agudas acabadas en s, porque no terminan en vocal+s), sobre todo que haya que rebuscar en las normas de acentuación para encontrar la norma.

Pero el despropósito empieza con la destildación de los monosílabos. Parece la típica norma para contentar a todos que acaba complicando la vida de todos. Esta norma es el origen del debate sobre la tildación de guion/guión (guion es un monosílabo ortográficamente, como lo es Juan o truhan, y por lo tanto no debe llevar tilde; el problema reside en que lo pronunciamos como un disílabo, y de ahí la confusión).

El desaguisado continúa con el uso de la tilde para marcar el hiato (dúo lleva tilde para romper el diptongo entre la U y la O ), y termina con la excepción de la tildación de los adverbios terminados en ‘mente’ (se acentúan los adverbios terminados en mente si el adjetivo del que derivan lleva tilde: fácil->fácilmente, pero tonta->tontamente) . Y el remate del tomate: la tilde diacrítica, que en teoría sirve para diferenciar palabras iguales pero que en la práctica hace que no demos ni una en los qués, quiénes, cuántos, cómos y dóndes.

En diversas entradas de este blog tenéis algunas reflexiones adicionales sobre este asunto, que ya veis que nos gusta:

Y por supuesto tenéis el silabeador y el acentuador para hacer todo tipo de pruebas y análisis.Y si os sentís con fuerzas podéis comprobar vuestra sabiduría con los ejercicios de silabeo y acentuación.

Las tildes, ¡ese tema!

4 ideas sobre “La tilde y el acento

  1. Qué entretenido este post. Me vienen varias ideas, sobre las palabras terminadas en ‘consonante’+s, quizá no llevan tilde porque es una construcción un tanto rara para el español, ¿no? A mí me da la impresión de que en todas esas palabras falta una vocal de apoyo (carnetes, carcaje), aunque es posible que se haya producido una síncopa. Si faltase una vocal de apoyo y la incluímos, de repente «carnetes» sería palabra llana terminada en s… y la regla le quita la (merecida) tilde.

    La otra cosa es con las tildes diacríticas, a mí lo de guión (ouch, la tilde me ha salido sin querer…) me da igual: hace más uniforme la norma, pero las tildes diacríticas como ésta tienen un valor incalculable en la lengua escrita. Y comenzar a retocar las reglas de tildado precisamente por ahí me parece un tanto… desacertado 🙂

  2. ebaste dice:

    Pues sí, José, podemos buscar la justificación que sea, la tuya suena muy bien, pero desde el punto de vista del modelo lo complica innecesariamente. El hablante debe recordar una excepción que no aporta realmente nada.
    Complicación a cambio de nada!
    😉

    Gracias por comentar!

    Saludos Molineros

    Eduardo

  3. GEMMA SANDOVAL BEDOLLA dice:

    A mi me parece muy acertadas las reglas gramaticales anteriores:
    PALABRAS Agudas, graves o llanas, esdrújulas y sobreesdrújulas

    Creo que la TILDE nos la dá la pronunciación;

    ejmplo Déme forma imperativa

    Qué forma interrogativa. Primero fue la sílaba después la tilde

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