El interés, según los refranes

Algunos estudiosos de los refranes llevan fatal que haya refranes antónimos entre ellos. El que es peor el remedio que la enfermedad sea antónimo de por intentarlo no se pierde nada les parece una incoherencia en los valores de nuestra cultura. Que digamos felizmente que el dinero no da la felicidad y a su vez que las penas con pan son menos podría causar esquizofrenia colectiva.

La experiencia del Refranario nos dice que hay refranes para diferentes situaciones de la vida, que las situaciones se contradicen entre sí y que por eso mismo hay refranes que se contradicen entre sí.

Veamos otro ejemplo: ya hablamos en cometario del refrán ¿qué tengo yo que mi amistad procuras?, que es parte de un poema de Lope de Vega. En este refrán, el interés de la persona aparece como algo negativo, algún secreto que se quiere descubrir… Sin embargo el refrán el que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija señala lo mismo pero justo lo contrario: es bueno estar con personas buenas. Son sinónimos en su significado, pero antónimos en sus connotaciones. Tanta es su similitud que al siguiente árbol que me arrime, me lo imaginaré torciéndose hacia mí y preguntándome: ¿qué tengo yo que mi sombra procuras?

3 ideas sobre “El interés, según los refranes

  1. Bianka Hajdu dice:

    🙂 Me imagino que, a estas alturas, los estudiosos de los refranes ya se habrán hecho amigos de la ambigüedad y las paradojas para no volverse locos. ¡Muy buen post para comenzar el día!

    • ebaste dice:

      Creo que hay una obsesión por cuadricular el mundo que se entremezcla con la obsesión de manipular con las palabras que hace que haya especial interés en demostrar que las palabras dicen lo que nosotros queramos que digan….

      ¡Vaya lío!

  2. kaxio dice:

    A quien madruga dios le ayuda, pero no por mucho madrugar amanece más temprano.

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