El catolicismo en el diccionario de la RAE

El diccionario de la RAE cojea de muchos pies: las definiciones pueden resultar incomprensibles, apenas se aportan ejemplos y los que hay son poco ilustrativos, la navegación es farragosa (¿para cuándo el hipertexto?) , las posibilidades de búsqueda son prácticamente nulas, hay ausencias inexplicables

No obstante, uno de los aspectos menos tocados del diccionario es el tufillo católico que emana cuando se escarba un poco en sus definiciones.  Veamos las dos primeras acepciones de sacramento.

sacramento.

(Del lat. sacramentum). 

1. m. Cada uno de los siete signos sensibles de un efecto interior y espiritual que Dios obra en nuestras almas.

2. m. Cristo sacramentado en la hostia.

La locución nuestros primeros padres tampoco le va a la zaga.

nuestros primeros padres.

1. m. pl. Adán y Eva, progenitores del linaje humano.

Otro buen ejemplo es católico, cuya primera definición es… “universal”. En la web El Castellano encontramos otros estupendo casos, como dogma, encarnación o espíritu.

Sí, todas ellas tienen significados vinculados con el mundo espiritual y en concreto con el catolicismo, y habrá quien argumente que, puesto que se utilizan en el ámbito religioso, han de estar recogidas con sus correspondientes significados. El problema no es que en el DRAE aparezca la anunciación  con el sentido que se usa dentro del cristianismo, sino que la definición en sí es tendenciosa y da por universales y válidas premisas que son propias sólo de los que profesan aquella fe.  Los diccionarios definen palabras, pero han de abstenerse de definir el mundo. Por otro lado, no se indica que estos significados místicos son exclusivos del ámbito de la religión católica. La comparación de estas acepciones con artículos vinculados a otros credos y tradiciones, como elfo o unicornio, deja aún más en evidencia el sesgo del DRAE.

En realidad, estas definiciones tendenciosas son consecuencia del propio sistema de redacción del diccionario. El DRAE lleva 300 años en constante elaboración, y en todo este tiempo los criterios lexicográficos van cambiando, la naturaleza de las cosas también, y por mucho que a cada poco se introduzcan enmiendas en las definiciones, siempre se están dando nuevas capas de pintura a una pared que tiene desconchones por todos sitios. Consecuentemente, afloran con facilidad artículos redactados en tiempos de María Castaña que pecan de poco neutrales.

Esperemos que entre enmienda y enmienda, la RAE pula estas definiciones y desfaga semejante desaguisado.

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2 ideas sobre “El catolicismo en el diccionario de la RAE

  1. Teresa Sanchez dice:

    Tus argumentos tienen bastante poco peso, la verdad; yo no conozco que se utilice la palabra “sacramento” fuera de esos significados, y en cualquier caso, si se utilizara, estaría fuera de contexto, no te parece?

    Por otro lado, el significado de esas palabras también tienen que ver con su origen, de ahí que la definición del DRAE sea esa. La palabra católico se define como “universal” por su origen: katholikos de katholou – a través de todo, es decir, UNIVERSAL.

    Mi consejo para ti, es que antes de criticar el trabajo de otros porque hagan algo con lo que no estés a favor, te documentes bien.

    No pretendo entrar en una discusión contigo, y mucho menos demostrar mi inteligencia y mi expresión escrita, probablemente eres mucho mejor que yo y esto que he escrito está fatal. Lo que quiero decirte es que en vez de atacar a los católicos (que es la vía más fácil), te esfuerces por conocer un poco las razones que dan a todo. Y al igual que con los católicos, esto se hace extensivo al resto de situaciones que en la vida te vayas a encontrar.

    • Elena Álvarez dice:

      El objetivo del artículo no es criticar a los católicos, sino criticar el sesgo de algunas definiciones del diccionario. Un diccionario debe ser neutro, y el DRAE peca en algunas definiciones de falta de objetividad. Eso es lo que se critica, no la fe católica ni a sus practicantes.

      Por ejemplo, al definir “nuestros primeros padres” como “Adán y Eva, progenitores del linaje humano” el diccionario está defendiendo implícitamente que Adán y Eva son verdaderamente los progenitores del linaje humano. Se da por cierta una afirmación que es, literalmente, una cuestión de fe. Para mantener la objetividad del diccionario, debería matizarse que el hecho de que Adán y Eva sean los progenitores del linaje humano es una creencia del catolicismo, no un hecho verdadero y objetivo de este mundo. La definición cambia radicalmente si la encabezamos con un “según la religión católica”. Así,la expresión “Adán y Eva” quedaría igualmente explicada pero marcando distancia entre los axiomas del catolicismo y los del diccionario (esto mismo es lo que aparece en términos relativos a otras religiones y mitologías, como en la defición de la palabra “elfo”, que se define como “En la mitología escandinava, genio, espíritu del aire.”).

      Por verlo desde una perspectiva quizá menos polémica que la religiosa, ¿qué pensaríamos de un diccionario que definiese “culé” como “seguidor del F.C.Barcelona, el mejor equipo del mundo”? Nos parecería chistoso, pero inadmisible. Un diccionario debe definir palabras sin tomar partido sobre el mundo. Y determinadas aseveraciones del DRAE dan por válidas afirmaciones que sólo un católico compartiría.

      En cuanto a la definición de “católico”, tienes razón. Mi crítica ahí no es hacia el sesgo religioso de las definiciones, sino al criterio de ordenar histórica o etimológicamente las definiciones del diccionario. Creo que al usuario medio del DRAE le resultaría más útil que la primera definición fuese la más habitual, no la más antigua. Ejemplo de esto es la perplejidad que produce leer las primeras definiciones de “grifo”, “barreño” o el mencionado “católico”. Pero tienes razón en que esa es otra guerra no relacionada con el sesgo religioso.

      Espero haber podido explicarte mejor mi postura sobre el asunto…

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