El abuso de la -lógica

La neolengua periodística produce monstruos. Algunos de esos monstruos se extinguen rápido. Otros se acaban poniendo de moda y saltan de los informativos al habla común.  Dentro de nuestro bestiario particular del castellano, algunos de los los engendros que más han prosperado han sido los términos acabados en –logía.

La raíz –logía es un derivado de logos, que nos remite a la razón, la lógica, la palabra y las clases de filosofía del Bachillerato. Composicionalmente, las palabras terminadas en –logía o en –lógico significan, de manera general, «disciplina que estudia» + lo que signifique la raíz que la preceda. Es decir, biología es el estudio de la vida, la cardiología es el estudio del corazón y la zoología es el estudio de los animales.

Sin embargo, a estos dignos herederos clásicos les han salido unos descendientes bastardos y tórpidos. Uno de ellos es la  palabra metodología, que se (ab)usa como falso sinónimo de método. Se oye con frecuencia que la metodología a seguir es esta o aquella, cuando lo que se suele querer decir es que el método es este o aquel, ya que se está hablando del procedimiento a seguir, no de la ciencia que estudia los métodos.

Las pobres meteorología y climatología han sido degradadas también de ciencia a circunstancia molesta. Cuando se dice que «el partido se suspendió por causas meteorológicas» estamos diciendo que un cambio en la disciplina que estudia los cambios atmosféricos (y no un cambio en los cambios atmosféricos en sí) hizo que se aplazase el evento. En mi cabeza prefiero imaginar un montón de físicos de la atmósfera con sus batas y sus gafas de laboratorio irrumpiendo a lo Jumanji en una cancha de tenis gritando ¡Acabamos de publicar un nuevo paper! ¡Suspendan inmediatamente el partido!

Más presuntuoso es el uso de climatología. Cuando las circunstancias climatológicas aguan la fiesta, estamos diciendo que un cambio en el clima,  (¡el clima!) ha fastidiado nuestros planes, es decir, que de pronto y por deseo caprichoso de los dioses del Olimpo, se ha producido un cambio en la ciencia que estudia los valores de temperatura, humedad, presión, viento y precipitaciones, valores que suelen mantenerse estables, como mínimo, a lo largo de varias decenas de años. Que caiga un aguacero en abril no es un cambio climatológico, mucho menos es un cambio en el clima (los chaparrones primaverales forman parte de lo esperable en nuestra zona climática), es un, ¡oh sorpresa!, cambio de tiempo. Lo que pasa es que tiempo es una palabra corta, fácil de pronunciar y con poca cola sufijal, y nos parece la hermana pobre de climatológico, que nos hace parecer casi tan listos y profesionales como llevar gafas de pasta.

2 ideas sobre “El abuso de la -lógica

  1. Buensa tardes. De acuerdo con lo expresado a arriba; pero no hay para donde correr. En Venezuela, por ejemplo, ha cundido otra: permisologia (conjunto de permisos para algo, para construir, por ejemplo. Cuando alguien critica que es una pedanteria decirlo asi, contestan que es lo mismo que metodologia, con anuencia de la RAE. De paso, los que no estamos de acuerdo y decimos permisera, nos dicen que los pedantes somos nosotros….MF

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