Anagramas

La tradición anagramática está cubierta por un halo de misterio. Los testimonios hablan de significados ocultos, de relaciones casi mágicas entre significados y portadores de ese significado (como la compulsión del nombre), de papiros egipcios o textos védicos que enseñan a invocar a dioses de manera subrepticia con anagramas para evitar su enfado… (Sí, a los que os suene a Harry Potter todo esto, que no os extrañe, incluso “El que no debe ser nombrado” creó su nombre a partir del anagrama de su antiguo nombre «Tom Marvolo Riddle» > I am Lord Voldemort). También han servido como arma sutil de escarnio contra enemigos literarios, políticos… o de entretenimiento, como el juego del scrubble.

Los anagramas siempre están por ahí: se esconden a lo largo y ancho de la Historia. Han atraído el interés de nombres como  Licofrón de Calcis (de la biblioteca de Alejandría),  Lucrecio,Virgilio, Ovidio, Séneca, Jakobson, Moratín, Joyce, Saussure, Machado, Cortázar, Umberto Eco, etc. Todos ellos (y muchos, muchos más) se dejaron fascinar por los misterios que encerraba este peculiar juego que dejaba al descubierto, o cubría, unos significados en otros.
Esta fuerza mágica de relación ha llegado incluso a obsesionar a algunos autores. Aunque quizá se hayan encontrado anagramas en obras al margen de la intención del autor, como argumentaría un obseso del anagrama, la cuestión es que ahí están, ya sea por voluntad del autor-o por propia voluntad del anagrama-. Para poner un ejemplo de un anagrama entre los cientos y cientos que podéis encontrar, aludiré a la ingeniosa respuesta que ideó un monje medieval a la pregunta que realizó Pilato: “quid est veritas?” y que hubiera podido ser la respuesta de un Jesucristo más facundo en ese momento: «est vir qui adest» (es el hombre que tienes delante).

En el humanismo quizá tuvo su acmé la fiebre anagramática, pero nunca ha parado, ni tiene visos de hacerlo. Ahora os ayudamos  a crear y desentrañar anagramas con el Anagramador de Molino de Ideas ( que ya está disponible pinchando aquí).

Enlaces muy interesantes sobre el anagrama:

-del profesor Manuel Fernández-Galiano

-del profesor Francisco García Jurado

-de Raúl Rodríguez Ferrándiz, (La polifonía del signo en Saussure. Los anagramas y el Curso de lingüística general).



Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.